gastronomía

Bélgica un país para los amantes del chocolate

Desde que uno pone los pies en tierras belgas, da igual desde qué frontera se haya traspasado o qué medio se haya utilizado para llegar, el aroma siempre es el mismo. Un olor suave y provocador para todos los apetitos. Bélgica huele a dulces y chocolate y no es sólo una forma metafórica de definirlo, es real y extraordinario.

 

Distribuir contenido