Las voces de Portugal

 

Las calles portuguesas tienen una melodía propia. Desde Dulce Pontes a Mariza, pasando por Amalia Rodrigues, el fado ha encontrado su hueco también en las grandes salas de concierto y en España, uno de nuestros grandes cantautores, Carlos Cano, le dedicó gran parte de su devoción. Portugal es un país para visitar a través de los sentidos, y en este caso, con la música que despierta en la tierra.

 

El fado se inspira en el folclore de varios pueblos. Las modinhas brasileñas, los cantos mozárabes, los tangos argentinos o el flamenco prestan ritmos e historias. Aunque la denominación de fado, más parecido al destino, siempre se envuelve de un halo de melancolía acompañada por el sonido inconfundible de la guitarra portuguesa. Nació en las cantinas entre los marineros y las reuniones de amigos que se pierden en la historia.

 

En Portugal se diferencian dos escuelas de tradición fadista, por un lado la de Lisboa. Fados sobre la tristeza y el dolor llenos de dramatismo en las voces de hombres y mujeres. Por el otro, el fado de Coimbra. Unas letras cantadas sólo por voces masculinas y ligadas a la vida y amores de la Universidad.

 

Pasar por Lisboa y entender el fado requieren de una visita por el Barrio Alto o La Alfama, cuna de fadistas y las grandes voces portuguesas. Y si la suerte acompaña, el recorrido mostrará aún más la magia de este canto.

 

Fuente imagen: http://humano.ya.com/enriquelu/lisboa.htm

 

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Fuente imagen: http://janinaperezarias.wordpress.com/anecdotario/mariza/