Laponia, la tierra más allá de los mapas
El norte de Europa parece un lugar recóndito e inhóspito, esa tierra helada que surge más allá del Mar Báltico. Una llanura blanca de auroras boreales y bosques de ensueño que colinda con la estepa rusa y llega a los confines del continente. Finlandia es mucho más.
El sur del país se es Europa, la ciudad, la cvilización… Sin embargo, la línea del Círculo Polar Ártico marca más que un fenómeno terrestre. Las carreteras que se adentran hasta cruzar la línea mágica que configura los días o las noches infinitas se encuentran flanqueadas de inmensos bosques y manadas sorprendentes de renos y alces. El frío blanco que se asienta la mayor parte de los meses del año dibuja un paisaje de cuento ante los ojos.
Rovaniemi es en sí un pequeño cuento, allí se puede visitar al mismísimo Papá Noel y visitar su taller. Sin duda alguna la Navidad permanece todo el año en un lugar especial en la Tierra y los villancicos son parte del encanto. Quizá si hay suerte, encontremos la carta que un día mandamos sin saber muy bien dónde ni cómo llegaron nuestros regalos, en el pueblo de Santa Claus se exponen todas las cartas que recibe.
A partir de esa franja del 66º 33' 45 '' el hombre queda en segundo plano para comprobar cómo la naturaleza se despliega. Los bosques y lagos se extienden hasta donde alcanza la mirada y las horas dejan de regirse por la normalidad del continente. El encuentro con el auténtico norte siempre es asombroso. Laponia es la frontera entre el hombre y la naturaleza.

Fuente: http://koti.mbnet.fi/hiihoo/rovaniemi

Fuente: http://www.diariodelviajero.com












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