La isla de Giglio, peligrosos acantilados en una bellísima costa

En estos días y debido al lamentable incidente del hundimiento del crucero “Costa Concordia”, se ha hablado mucho de una isla en el Mediterráneo, la isla de Giglio.

Imagen: My daily

Giglio se encuentra en el archipiélago toscano, a 50 kilómetros al sur de Elba y a 15 de tierra firme. Es un destino único por su clima templado, su naturaleza virgen y sus aguas cristalinas de color esmeralda.

La leyenda dice que cuando la Venus Tirrénica surgió de las olas del mar, de su corona cayeron siete perlas que formaron el archipiélago toscano; Elba, Giglio, Capraia, Gorgona, Pianosa, Giannutri y Montecristo.

La realidad es que Giglio ya estuvo habitada en la Edad de Piedra y posteriormente por los etruscos. Se convirtió en un nudo comercial con los romanos y fue atacada por el pirata Barbarroja durante el siglo XVI.

La economía de Giglio giró en torno a la agricultura, a la extracción de mineral de hierro y a la explotación de las canteras de granito, pero las minas se cerraron en 1962 y los habitantes de la isla se buscaron su sustento en el turismo.

Imagen: Agenzia Impress

La isla de Giglio con sus 24 km² está deshabitada en un 90% de su territorio, sus núcleos más importantes son:

Giglio Porto; el único puerto de la isla, fue construido por los romanos y es hoy en día un lugar pintoresco al respaldo de una colina con sus casas de diversos colores.

Imagen: C.W

Castello Giglio; situado a 405 metros sobre el nivel del mar, es la ciudad más antigua de la isla y ha logrado mantener su aspecto original rodeada de murallas y con altas torres medievales en su interior.

Imagen: Poznáváme Svět

Campese; es un importante destino turístico que se extiende a lo largo de la playa más grande y popular de toda la isla. Su situación hacia el oeste la hace ideal para practicar deportes acuáticos como el windsurf y la vela.

Imagen: Geolocation

Pero el principal atractivo de esta isla está en su costa, 28 kilómetros donde los acantilados de granito liso se alternan con calas, bahías y playas de arena. Es más suave en su parte oriental, mientras que en el lado oeste se encuentran fuertes pendientes y altos acantilados que se extienden hasta el mar.

 Sus fondos marinos clasificados entre los más limpios de Italia, y con  abundancia de cuevas y restos de antiguos naufragios, los convierten en un destino deseado para numerosos submarinistas.

Imagen: Corriere della Sera