Crescent Hotel & Spa, un hotel embrujado

Eureka Springs, es una ciudad de Arkansas, Estados Unidos, famosa por sus aguas a las que, a mediados del siglo XIX, se les atribuyó poderes curativos y debido a esto se levantaron varios hoteles y balnearios convirtiéndose la población en el principal destino turístico del Estado.

Uno de aquellos hoteles que nació en torno al boom de las aguas curativas fue el Hotel Crescent construido en 1886 y el cual con el tiempo, además de cómo hotel, tuvo numerosos usos, por ejemplo durante el invierno, entre 1908 y 1924, fuera Escuela y Conservatorio Crescent para jovencitas, quedando su uso hotelero para el invierno.

También fue hospital para enfermos de cáncer y finalmente en 2002 se renovó y se dejó como establecimiento hotelero de lujo.

Crescent Hotel & Spa

Imagen: Usa Mágica

Muchos de sus clientes no llegan a él buscando su entorno natural o sus servicios turísticos, sino por la fama que le han dado los fantasmas que dicen ver en sus pasillos y habitaciones.

Uno de los más conocidos es Michael, el espíritu de un albañil que trabajó en la construcción del hotel, pero que murió debido al accidente que sufrió cuando se cayó mientras reparaba el techo de una de sus salas. A Michael le gusta encender y apagar las luces, poner en marcha las televisiones y cerrar de golpe las puertas.

Otro espectro que también se ha dejado ver con frecuencia es el de una enfermera vestida de blanco y que empuja una camilla por los pasillos de la tercera planta, esta mujer siempre aparece después de las 23 horas que era el momento en que los enfermos de cáncer eran trasladados a sus habitaciones.

Igualmente, Teodora, es otro de los clientes fantasmales del Crescent Hotel, fue una enferma de cáncer que ocupó la habitación 419 y parece ser que su presencia aún sigue allí. Aunque en la habitación donde más sustos ha habido ha sido en la 218, de cuyo espejo del baño ha salido en varias ocasiones una mano sin dueño.

Como ves unas reservar en el Crescent Hotel & Spa es como pasar unas vacaciones en el más allá.

Imagen: Haunted earth´s ghost world